Publicidad:
Terra
La Coctelera

monografía

Esta es la monografía completa, si encuentran algun error sustancial, por favor,envie comentario

I. Introducción

En Esta monografía presento la vida de algunos de los seres que son considerados como los más crueles y siniestros de la historia. Entre ellos se encuentran las Reinas Bíblicas, Dalila y Jezabel; Los asesinos en serie, Jack El Destripador y La Brinvilliers; Los Bandidos, Billy El Niño y Al Capone; Los del terror Nazi, Hitler y Los condenados en el juicio de Nuremberg y los del Terror Moderno, Slobodan Milosevic y Osama Bin Laden.

Estos fueron escogidos entre una lista de muchísimos, entre ellos Vlad El Empalador, Nicolás Maquiavelo, Los Hermanos Barbarroja, Napoleón I y otros más. Pero los que sí aparecen fueron los de las historias que más me impresionaron.

Este tema: Los seres más crueles y siniestros de la historia es uno muy interesante para mí ya que es curioso el saber que existen personas completamente diferentes a la que somos y a las que no rodean.

II. Reinas Bíblicas

A. Dalila

El Nombre de Dalila (rizos ondeados) ya avisaba de la peligrosísima hermosura de esta mujer filistea que, siendo amante de Sansón, lo traicionó al precio de una sustanciosa suma de dinero, descubriendo el secreto de su enorme fuerza, radicada en su larga cabellera. Dispuesta a hacerse rica, una noche en que dormía el gigante junto a ella, le cortó aquella cabellera mágica y el juez de Israel perdió al instante su extraordinario poder. Pero ni Dalila ni sus filisteos contaron con que los cabellos vuelven a crecer. Cuando esto ocurrió, el israelita recuperó su fuerza prodigiosa y, empujando las columnas del templo de Dagón, pereció junto a sus enemigos.

B. Jezabel
Según el Apocalipsis, era reina de Israel, hija de Etbaal, rey de Tiro, y esposa de Acab, rey de Israel. Apasionada y rebelde, introdujo en Israel el culto pagano de Baal y Astarté, mereciendo por este hecho la animadversión y el odio de los judíos ya que, además, fue activa y batalladora rebelde contra el yhavismo (culto a Yhavé). Obligó a su esposo Acab a que erigiera un gran templo en honor de Baal en la región de Samaria, ante el escándalo de los sacerdotes de Jehová. En La búsqueda incesante de nuevas sensaciones, Jezabel ensayó un nuevo divertimiento consistente en, una vez elegidas algunas jóvenes, después que se había unido a los perros, apuñalarlas hasta morir y después, colocar sus cadáveres sobre una pira hasta convertirlos en cenizas.

III. Asesinos en serie
A. Jack El Destripador
Jack el Destripador comenzó su carrera probablemente el 31 de agosto de 1888. Mary Ann Nicholls (alias Polly) (prostituta y alcohólica) muere violentamente con la traquea, esófago y medula espinal, cortados; vientre abierto, etc. Se juzgó que la muerte había sido casi instantánea. En este caso sabemos que la policía no examinó el cuerpo en plena calle, y que lavó el pavimento y el cadáver antes de cualquier examen pericial. Podría parecer un caso de impericia profesional, aunque en la época la tecnología policial estaba en ciernes. También podría haber sido para no sembrar la alarma en la zona, sobre todo si pensamos en los dos casos anteriores que habían sido ocultados. Según el atestado forense "Las heridas infligidas a la víctima han sido hechas por persona experta, que hizo los cortes con absoluta precisión y limpieza."
El segundo crimen de la serie sucede el 8 de septiembre del mismo año. Annie Chapman (prostituta y alcohólica, como las demás) es asesinada de idéntica forma. Sólo destacamos que del útero, la parte superior de la vagina y una porción de la vejiga no se encontró rastros. En la encuesta judicial algunos testigos indicaron la presencia de un hombre de unos 40 años. bien vestido y con acento extranjero. Dadas estas características surgió un sospechoso de ser el "Delantal de Cuero" (aún el asesino no tenía su nombre con el que fue mundialmente conocido), el judío John Pizer, zapatero de origen polaco. Pero la acusación se derrumbó ya que éste tenía una buena coartada. A raíz del segundo asesinato conocido se formó un "Comité de Vigilancia" organizado por un grupo de comerciantes de Whitechapel.
Justo en ese mes, el 27 de septiembre, la policía recibe la primera carta firmada por "Jack el Destripador". Enviada a la Central News Agency, de Fleet Street está escrita con tinta roja (un detalle de humor negro) y en ella se escribe
"No cejaré en mi tarea de destripar putas. Y lo seguiré haciendo hasta que me atrapen. El último trabajo salió bordado (...) Retengan esta carta, sin hacerla pública, hasta mi próximo trabajo (...) No les importe llamarme por mi nombre artístico".
Cómo se ve, una misiva muy provocadora. Si este mensaje se hubiera enviado en la época actual, podríamos decir que la sociedad se enfrentaba a un "asesino mediático"; alguien que no sólo mataba sino que, además, quería salir en todos los medios de comunicación.
El tercer y cuarto crimen se cometen el mismo día, el 30 de septiembre de 1888. Elizabeth Stride (alias "Long Lizz", la "Larga Liz"), prostituta, alcohólica y sueca (sólo las dos primeras características tienen alguna clase de relación) fue asesinada de la misma manera. Una oreja cortada, pero en este caso su cuerpo no había sido mutilado (parece que la aparición de un transeúnte inesperado hizo huir al asesino).
Poco después, Catherine Eddowes (con la misma profesión y el mismo gusto por el alcohol), es muerta de la misma forma. Le faltaba la oreja derecha, los ovarios y un riñón. Este es un caso de mutilación con especial ferocidad. El asesino estaba cebado.
En una pared alguien escribió
"No hay por qué culpar a los judíos".
Sir Charles Warren, el jefe de policía del momento, hizo borrar la inscripción para no ocasionar tumultos contra los judíos. Otro detalle de impericia policial, o de hacer prevalecer criterios políticos sobre los estrictamente técnicos.
También de la misma fecha, 30 de septiembre, es la segunda carta de Jack el destripador a la policía:
"Mi querido jefe: ...Gracias por haber retenido mi carta anterior hasta este momento, en que de nuevo me he echado a la calle para trabajar."
Estas cartas conmovían aún más a la opinión pública y fueron muy importantes para crear el clima de agitación social y de acusaciones a la policía de impericia, falta de profesionalidad e incluso ocultación de pruebas que inculpaban a personalidades importantes del establishment. El caso sin perder su carácter criminal empezó a tomar, también, un cariz político.
Recordemos también una tercera carta con un paquete dirigido a George Lusk, que presidía el Comité de Vigilancia de Whitechapel, conteniendo una parte de riñón, con una nota:
"Desde el infierno, señor Lusk, le envío la mitad del riñón que tomé de una mujerzuela, y que conservé para usted después de freír el otro. Estaba muy bueno, de verdad".
Como se ve la provocación que había montado Jack el Destripador hacía sospechar que alguien suficientemente inteligente estaba detrás de estos absurdos asesinatos. No eran crímenes cometidos por un alcohólico cliente de esas damas de la noche.
Hay otra posible carta que circulaba en los diarios y que contenía la siguiente cuarteta:
"No tengo tiempo aún para deciros/
cómo me he convertido en un asesino/
Pero ya sabréis cuando llegue el momento/
que soy uno de los pilares de la sociedad."
Jack el Destripador tenía vocación literaria... o quizá algo más.
El quinto y último crimen, conocido y adjudicado a Jack, es el más sangriento y espeluznante de todos los que había cometido hasta ese momento.
El 9 de noviembre de 1888 Jack el Destripador se despide con el descuartizamiento de Marie Kelly, también prostituta y alcohólica. Fue muerta en su habitación que alquilaba en la calle Miller's Court nº 13 de Whitchapel. La mujer fue encontrada tendida de espaldas sobre su lecho, desnuda, con las orejas, la nariz y los senos arrancados. Su vientre abierto y las vísceras repartidas por diferentes partes de la estancia. En una mesa cercana el cruel asesino dejó expuestos los riñones. Faltaba la parte inferior del tronco y el útero. El corazón tampoco fue hallado. Toda la habitación estaba cubierta de sangre; las paredes manchadas.
Feldman, analizando las fotos de la época observó claramente escrito en una pared las iniciales "FM", que no dieron ninguna pista clara para la investigación posterior. Sin embargo, anota, estas letras encajaban perfectamente con las iniciales de la "puta madre", como Maybrick escribía en su supuesto diario, Florence Maybrick.
A raíz de este violento crimen Sir Charles Warren presentó su dimisión a la Cámara de los Comunes el 12 de noviembre de 1888, entro los vítores de una oposición algo menos violenta pero no menos cruel que el sádico asesino de Withchapel.
Fue el último crimen que conmovió a la opinión pública, pero si el Diario no es apócrifo hubo por lo menos otro más, aunque los detalles no están dados y probablemente, de haber existido, se dieron fuera de Londres.
En la época existieron muchas sospechas aunque ninguna fue demostrada. La más peligrosa (para el sistema social) fue la de que Jack no era otro que Edward, el duque de Clarence, hijo del rey Eduardo VII, que murió, a los 28 años, justamente luego de esta serie de asesinatos. Según parece, el joven duque gustaba de la cacería del ciervo, con todo su sanguinario ritual, vestía elegantemente y frecuentaba lupanares. O sea que, en principio, no parecía imposible su otra identidad. La causa oficial de muerte fue: "neumonía". Existen sospechas que murió por otra causa (sífilis en su ultimo estadio) en una clínica privada cerca de Ascott.

B. La Brinvilliers

Marie Madeleine d’Aubray, marquesa de Brinvilliers, que se convirtió en la primera envenenadora en serie de la historia. Comenzó administrando un filtro tóxico a su propio padre por despecho, Marie Madeleine confesaría más tarde que había administrado veneno a su padre 28 a 30 veces, con sus propias manos y a veces por medio de un lacayo llamado Gascon que Sainte Croix le había enviado como hombre de toda su confianza.; pero le cogió gusto, porque después trato de eliminar también a su hermano.
Pasaba horas ensayando bebedizos que testaba en sus criados, se desplazaba a los hospitales para dar el remate a los enfermos con curiosas pócimas que, las más de las veces, lo único que proporcionaban eran agonías sin fin antes de la inevitable muerte.

Las autoridades supieron de todos los envenenamientos de la Brinvilliers y la condenaron a muerte

El Día de su muerte, la cara de Mme. de Brinvilliers irradiaba esperanza y alegría, serenidad y la ternura del arrepentimiento bien diferente de aquello que debió sentir cuando eliminaba a sus familiares.

La bruma de la tarde caía sobre París. El crepúsculo rodeaba la catedral de Notre Dâme. El verdugo Guillermo, vendó los ojos de la condenada, mientras ella repetía con el confesor las últimas oraciones. Sonó un golpe sordo. La cuchilla hizo su trabajo tan limpiamente que por un instante la cabeza parecía que no quería separarse del cuerpo, El cuerpo fue llevado a la pira, donde las llamas pronto la consumieron. Después las cenizas fueron dispersadas, pero el pueblo siempre imprevisible, se acercó al lugar para llevarse los restos óseos calcinados. Así terminaba su último día la que en vida se llamó Marie Madeleine d’Aubray, marquesa de Brinvilliers.

IV. Bandidos

A. Billy El Niño

Billy nació el 23 de noviembre de 1859 en la ciudad de Nueva York (Estados Unidos). Cuando era muy pequeño, su padre falleció, por lo que él y sus dos hermanos quedaron sólos ya que su madre partió hacia el oeste donde vivió por algún tiempo en Wichita, Kansas, y después se trasladó a Silver City, Nuevo México. Alli su madre se casó de nuevo, esta vez con William Antrim. Billy pasó gran parte de su juventud en el ambiente peligroso y brutal de los salones de la frontera. A los 12 años fue su primer asesinato; mató a un hombre que había hablado mal de su madre. En 1874 su madre falleció, siendo esta la época en la que comenzó a buscar lios. Pronto le colgaron la etiqueta de asesino. Se cree que mató a seis hombres en cada año de su vida. Se afirma que dio muerte personalmente a algunos de los hombres que dispararon contra Tunstall. En 1880, Billy fue capturado por el sheriff Pat Garrett, del condado de Lincoln, donde el joven se había visto implicado en las guerras de ganado. Tras haber sido sentenciado a la horca, asesinó a dos representantes de la ley y escapó de la cárcel el 28 de abril de 1881. Su carrera como forajido finalizó el 14 de julio de 1881 cuando el sheriff Pat Garrett acabó con él en Fort Sumner. Garrett esperaba en la oscuridad mientras el Niño paseaba por el dormitorio de Pete Maxwell. Al ver una sombra gritó (en castellano) "¿Quien es?" y le respondió una bala de Garrett. Billy utilizó distintos nombres a lo largo de su vida, tales como William H. Bonney, Henry McCarty y Kid Antrim.

B. Al Capone
Alphonse Capone, llamado Scarface -Cara cortada-, nació en Nueva Cork en 1889 y murió en Miami Beach en 1947. Fué gángster y contrabandista estadounidense. Hasta los nueve años estudió en una escuela de Brooklyn, pero la abandonó para pasar a formar parte de las bandas de la ciudad. Pronto ingresó en la Five Points Gang, liderada por Johnny Torrio, gángster que en 1909 se trasladó a Chicago, donde comenzó a trabajar a las órdenes de Big Jim Colosimo.
Johnny Torrio pasó a dirigir la banda gracias al asesinato de su jefe, no se sabe con seguridad si eliminado por Capone o por Frankie Yale. En cualquier caso, Torrio confió a Capone, ya en los años veinte, la dirección de la organización de la banda, dedicada a la explotación de la prostitución, el juego ilegal y el tráfico de alcohol.
En 1925 Torrio se retiró y Capone tomó el mando. Se adueñó del hampa de Chicago después de eliminar a todos sus rivales en una serie de guerras mafiosas, cuyo detonante fue el asesinato de O’Banion. Hacia 1926 ejercía el control de la mafia de la ciudad y reunía a todas las bandas excepto dos, la de Aiello y la de Bugs. Capone y sus hombres mataron a todos los miembros de la banda de Aiello en menos de un mes. Los enfrentamientos culminaron con el acribillamiento en un garaje de los cinco jefes de la banda de Bugs, el día de San Valentín de 1929.
Tras deshacerse de sus rivales, siguió enriqueciéndose gracias al tráfico ilegal de bebidas alcohólicas ocasionado por la Ley Seca, y a través de su vasta red clandestina de salas de juego. Se calcula que en 1927 la fortuna de Capone ascendía a cien millones de dólares.
Tras años de persecución policial infructuosa, y ante la falta de pruebas, fue detenido finalmente por evasión de impuestos, y en el año 1931, condenado a once años de prisión. Ingresó en la cárcel de Atlanta en 1932, y en 1934 fue trasladado al centro penitenciario de Alcatraz.
Tras ocho años en prisión, se le concedió la libertad condicional: su deterioro mental y físico era ya considerable, al parecer a causa de la sífilis. Tras pasar un tiempo ingresado en el hospital, se retiró a su mansión de Miami Beach, donde residió hasta el final de sus días.

V. El Terror Nazi

A. Hitler
En pocas ocasiones la memoria colectiva de los pueblos muestra tamaño acuerdo a la hora de juzgar el papel histórico de un personaje como en el caso de Adolfo Hitler. Sobre él se han escrito cientos de miles de páginas, y su figura se asimila a la de un dictador asesino responsable de la muerte de millones de personas y encarnación de los más bajos y deplorables instintos humanos. Hitler llevó a su país, y a la práctica totalidad de la población mundial, a la guerra más devastadora nunca conocida, practicando además una política de exterminio y barbarie contra todos aquellos grupos o individuos que la abyecta ideología que representaba tuviera por diferentes y, por ende, inferiores.

Todo comienza cuando solicita su ingreso como voluntario en el ejército ante el advenimiento de la I Guerra Mundial. En los combates, destaca por su afán de lucha y arrojo. Inscrito en una unidad de choque, en apenas unas semanas sólo quedan vivos 600 de los 3.500 soldados que la formaban. Su habilidad en la lucha y su obediencia le hacen respetado por compañeros y mandos, quienes en ocasione le encomiendan misiones difíciles como el traslado de mensajes. En octubre de 1916 cae herido de cierta gravedad por un disparo que le atraviesa una pierna, aunque pronto se restablece y regresa al frente tras pasar el invierno convaleciente. Nuevamente en 1918, también en octubre, resulta herido, esta vez tras inhalar gases tóxicos. En su cartilla militar figura la inscripción "gaseado". Pierde temporalmente la visión y es ingresado en el Hospital de Passewalk, donde sufre varias operaciones y fuertes dolores. Durante su convalecencia, puede apreciar que está asistiendo a un mundo en profunda transformación. La revolución ha triunfado en Rusia, instalando allí una doctrina política que personalmente detesta. El viejo y decadente Imperio Austro-húngaro ha desaparecido como consecuencia de la derrota en la Gran guerra, mientras que su admirada y orgullosa Alemania ha sufrido una humillante derrota. Su análisis de la situación alemana le hace pensar que la derrota se debe a una conjunción de factores, entre los cuales el más destacable es la propia división interna, fruto del régimen de partidos, y la pérdida de los valores tradicionales que encumbraron a Prusia tan solo hacía algunas décadas. Además, el bolchevismo y los "no arios" amenazaban con extenderse por Alemania y el resto de Europa, subvirtiendo el orden "natural" y despreciando todo lo que Hitler valoraba. Por si fuera poco, el final de la guerra le dejaba en una situación de desamparo: en el ejército, en combate, era valorado y se sentía identificado con sus compañeros, con sus mandos y con una causa; fuera de él, se convertía en alguien sin rumbo, anodino. Sin saber qué hacer, se queda en el cuartel de Munich esperando alguna misión, algo que hacer. Finalmente le llega su oportunidad, al serle ofrecido un trabajo como espía y propagandista del ejército. Su misión consistirá en introducirse en los círculos políticos y detectar cualquier posible brote de sublevación. Tras sorprender a los dirigentes del DAP, el Partido Obrero Alemán, el 19 de octubre comienza su carrera política. Pronto destaca en reuniones y asambleas, diciendo lo que su público quiere oír: la culpa de la postración alemana es de los extranjeros; los comunistas invadirán el país; los partidos políticos desunen y restan fuerza a la nación... El clima social de la posguerra en Alemania roza la paranoia. No se entiende que su poderoso ejército haya podido perder la guerra. Se ven a sí mismo como incomprendidos, incluso envidiados por su "carácter superior". Las reparaciones de guerra impuestas en Versalles son, además, un lastre para la economía de la nación: el marco se devalúa hasta perder casi todo su valor; colas de hambrientos deambulan por las calles; la miseria puede palparse. En estas condiciones, un pequeño partido como el DAP, ultraderechista, antijudío y radical, encuentra un caldo de cultivo propicio para su expansión. Y con él, un personaje como Hitler, capaz de encender a las masas con un discurso tan fácil como deseado. Pronto comienza a captar la atención de grupos diferentes, desencantados con la República y temerosos del comunismo: ultracatólicos, militares, nostálgicos. Se reúnen en secreto, con el objetivo común de devolver a Alemania su puesto como gran potencia europea. Hitler se mueve como pez en el agua, pues los acontecimientos parecen predisponer la situación a su favor. Las reparaciones de guerra ahogan la economía alemana, cuyo gobierno no puede hacer frente a los pagos. En consecuencia, Francia -la odiada Francia-, invade las cuencas del Rhur y el Sarre, para garantizar el pago de la deuda. Inflación, paro y hambre alcanzan niveles impactantes. Por si fuera poco, la situación política es cualquier cosa menos estable. La débil república, presidida por un socialista, se ve amenazada por una revolución de signo izquierdista, la espartaquista, que a duras penas es controlada. El comunismo avanza entre los alemanes, que ven en él una tabla de salvación. Hitler despliega entonces una actividad frenética, escribiendo discursos y folletos, dando mítines, organizando grupos. Le protegen militares y rusos huidos de la Revolución, a pesar de lo cual sigue careciendo de medios económicos, dependiendo tan sólo de su paga de militar. En 1920 intenta por primera vez tomar el poder. Prepara un golpe de estado junto con von Kapp, que termina fracaso por la indecisión de los generales en principio comprometidos. Condenado a cinco años de prisión en la fortaleza de Landsberg, dedica su tiempo a dictar a Rudolf Hess la primera parte de su libro Mein Kampf (Mi lucha), en la que plasma sus ideas y deseos. Obra autobiográfica, el resentimiento y el antisemitismo atraviesan sus páginas desde la primera hasta la última, exponiendo en ellas además su ideal de una Alemania uniforme, fuerte y temida. También en 1920 forma la NSDAP (Partido Obrero Nacional-Sindicalista), cuya importancia para Alemania será fundamental a partir de entonces. En diciembre de 1924 recobra la libertad. Escocido por el fracaso anterior, adopta por la vía democrática como herramienta de acceso al poder. El antisemitismo se convierte en una de las principales consignas del partido, siendo muy bien recibida por la opinión pública en general. Por toda Alemania se pueden oír sus discursos o leer sus folletos, desplegando una actividad propagandística incansable. La crisis de 1929, que Alemania sufre especialmente, incrementa el número de seguidores de Hitler. Las empobrecidas clases medias, temerosas del influjo comunista, abrazan el nazismo como una tabla de salvación. En las elecciones de marzo de 1932 Hitler resulta derrotado por Hindenburg, pero sus trece millones de votos le facultan para ser nombrado canciller muy poco tiempo después. El demócratacristiano von Papen se apresta a colaborar con Hitler, pensando que podrá encauzar y moderar sus acciones. Craso error. Las primeras decisiones del nuevo canciller demuestran su voluntad de no someterse a pactos. Tras decretar la realización de un plebiscito en el Sarre sobre la ocupación francesa, consigue expulsar a los franceses. Incumple los acuerdos de Versalles, en especial impulsando la militarización de Alemania, al mismo tiempo que lanza el "Anchluss", la unión con Austria. La subida al poder de un personaje así asusta a los aliados europeos, incapaces de articular medidas que vayan más allá de la "política de apaciguamiento". Es entonces cuando la Sociedad de Naciones revela su ineficacia. Tras llegar el poder, Hitler y sus colaboradores (Himmler, Goebbel, Goering) se encargaron de crear un aparato policial capaz de someter absolutamente a la población y evitar cualquier tipo de disidencia. La Gestapo velará por la "seguridad" del Estado, al mismo tiempo que por la "pureza" de la raza aria. En 1938, su agresiva política exterior le llevará a añadir parte a Alemania parte de Checoslovaquia, cuya integridad estaba garantizada por el Tratado de Versalles. Nuevamente las naciones europeas capitulan ante el formidable despliegue de fuerza alemán. El siguiente paso será Polonia, también protegida por la Sociedad de Naciones y, especialmente, Francia e Inglaterra. La maniobra de Hitler es inteligente: se acerca a la URSS mediante la firma de un pacto de no agresión, permitiendo que los tanques alemanes traspasen con una rapidez extraordinaria la frontera polaca el 1 de septiembre de 1939. Inglaterra y Francia declaran abiertas las hostilidades: la II Guerra Mundial ha comenzado. Inmediatamente, la Wehrmacht invade Dinamarca y Noruega, tan solo meses después, a las que seguirán Bélgica y Holanda en 1940. El golpe mayor está todavía por venir: el 5 de junio las tropas alemanas entran en Francia, derrotándola en tan solo diecisiete días. Tan solo resiste Gran Bretaña, acosada por la aviación de Goering, quien busca desesperadamente la ayuda de unos Estados Unidos ensimismados en su política de neutralidad. Por el contrario, Italia y Japón se suman a Alemania y forman el Eje. El ataque japonés sobre Pearl Harbour fuerza, ahora sí, la entrada definitiva y sin ambages de Estados Unidos en la guerra. El gran error de Hitler fue, teniendo abierto el frente occidental, abrir otro en el Este. El ataque sobre la URSS, a pesar de emplear una ingente cantidad de recursos humanos y materiales, se estanca por la tenaz resistencia rusa y finalmente acaba por fracasar estrepitosamente. Hay encima demasiados frentes abiertos, demasiadas fronteras: los Balcanes, África, el Atlántico. A partir de 1943 los acontecimientos empiezan a cambiar de rumbo. El apoyo norteamericano se antoja fundamental para la causa aliada, mientras que los soviéticos inician desde el Este un tremendo contraataque. Además, los aliados, en especial la Italia de Mussolini, más parece ser un lastre que una ayuda, pues no tardará en caer. El desembarco en Normandía, en 1944, supone el inicio del fin de la aventura Alemana. Las defensas de Rommel, el otrora triunfador en África, nada puede hacer por detener el avance aliado, que parece pugnar con los rusos en su avance hacia Berlín. La situación comienza a ser dramática, al punto que una sublevación por poco acaba con la vida del Fuhrer al hacer estallar una bomba bajo su sillón durante una reunión del Estado Mayor en Berchtesgaden. Hitler ha perdido el control. Se esfuerza en imponer órdenes de resistencia bajo pena de ejecución sumaria, mientras que recluta para su ejército incluso a menores de edad. Encerrado en su bunker, desconfía de sus más íntimos colabores, si acaso sólo en Goebbels y Martín Bormann, testigo éste de su acelerada boda con Eva Braun. La carrera por Berlín prefigura un mundo diferente al término de la guerra. Comunistas y capitalistas se afanan por llegar los primeros, siendo aquellos los primeros en llegar. Hitler no verá este hecho, pues se suicidará unto con Goebbels y Eva Braun el 7 de mayo. Atrás quedan cinco años de guerras y millones de muertos causados por la megalomanía de un dictador, el ensimismamiento de un pueblo y la pasividad del resto de naciones.

B. Los Condenados al juicio de Nuremberg

El 14 de noviembre de 1945 empezó el proceso de Nuremberg, instituido por un Tribunal Militar Internacional. Encabezado por Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la Unión Soviética, seguirían diecinueve países. El Estatuto del Tribunal tuvo en cuenta tres categorías de crímenes: los crímenes contra la paz, los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad. Durante el primer proceso, 22 grandes criminales serían juzgados. Hitler había muerto en su bunker y Himmler y Göebbels se habían suicidado. Todos los acusados se declararon no culpables. Doce de ellos fueron condenados a muerte; tres, a cadena perpetua; cuatro recibieron diversas penas de cárcel, y tres resultaron absueltos. En su veredicto, el Tribunal declaró también criminales al partido nazi (NSDAP), las SS, la SD, y la Gestapo. Después del proceso de Nuremberg hubo varios más contra industriales, médicos, altos dignatarios de la SS, miembros del alto mando del Ejército, responsables de matanzas contra la población civil y de las ejecuciones de rehenes. Sólo unos cuantos centenares entre decenas de miles de verdugos respondieron de sus crímenes. De los quince mil responsables de la muerte de cerca de ciento veintisiete mil deportados en Mauthausen y sus kommandos exteriores, menos de doscientos pagaron con su vida. Los tribunales condenaron a un centenar; otro centenar, la mayoría eran kapos, fueron ajusticiados por los propios deportados en el momento de liberarse el campo. En Dachau se condenó a treinta y seis nazis a la pena capital, y ocho de ellos fueron luego conmutados. En Flossenburg se acusó a cuarenta y cinco verdugos, quince fueron condenados a muerte, once a trabajos forzados y el resto a penas menores o absueltos. Del millar de verdugos que había aproximadamente en Buchenwald, el juez instructor sólo consiguió procesar a treinta y uno. El principal responsable, el comandante Karl Otto Koch, había sido fusilado por la propia SS por haber sustraído varios bienes de la tesorería del campo. Su mujer, Ilsa, apodada "la hiena de Buchenwald", fue condenada a trabajos forzados, y en 1967 se suicidó. De los treinta y un encausados en el proceso de Buchenwald, a veintidós se les condenó a la horca. Sin embargo, los procesos posteriores fueron cada vez más suaves con los acusados, debido al principio de la guerra fría entre la Unión Soviética y Estados Unidos. De los cien mil verdugos causantes directos del asesinato a sangre fría de más de diez millones de inocentes, se ajustició a unos seiscientos. Los prisioneros de los americanos condenados a penas de cárcel fueron puestos en libertad entre 1949 y 1955, gracias a actos de clemencia del mando americano en Europa. Gran número de culpables pudieron escapar al castigo, porque se escondieron en otros países y bajo nombre falso, o porque todavía no se les ha instruido ninguna acción judicial. Los principios del Tribunal de Nuremberg, aprobados y sancionados por la Asamblea General de la ONU, declararon imprescriptibles los crímenes de guerra y contra la humanidad. Sin embargo, la ambigüedad jurídica en la República Federal Alemana permitió que millares de verdugos gozaran de impunidad e incluso que algunos de ellos ostentasen cargos relevantes en la Administración, el Ejército, la Policía y la Justicia. También quedaron impunes numerosos miembros de los tribunales que condenaron a muerte a resistentes, antifascistas y adversarios del nazismo. Los ex deportados del universo concentracionario nazi crearon, al ser liberados de los campos, numerosas organizaciones con el fin de que nada de lo que ocurrió en ellos fuese olvidado por la humanidad. Juraron contarlo al mundo para que la peor pesadilla de toda la Historia nunca pueda repetirse.

VI. El Terror Moderno
A. Slobodan Milosevic
Slobodan Milosevic, el ex hombre fuerte yugoslavo es el primer ex jefe de Estado en ser procesado por genocidio, crímenes de guerra y contra la humanidad en los conflictos que se desataron tras la desintegración de Yugoslavia, entre 1991 y 1999.
Milosevic comparece ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, en lo que es considerado el juicio más importante desde el proceso contra los líderes nazis en Nuremberg, después de la Segunda Guerra Mundial.
La fiscal Carla del Ponte dijo en la apertura del juicio que Milosevic persiguió sus ambiciones sin considerar el inimaginable sufrimiento que causó en otras personas con crímenes de "salvajismo medieval" y crueldad calculada. Del Ponte espera demostrar con ese caso que nadie está por arriba de la ley.
El ex mandatario es acusado de presidir un plan maestro para crear una "Gran Serbia". Este proyecto, según la parte acusadora, habría tenido como resultado la muerte de aproximadamente un cuarto de millón de no-serbios en Croacia, Bosnia-Herzegovina y Kosovo. Milosevic no reconoce la jurisdicción del Tribunal de La Haya, se ha negado a nombrar abogados para que lo defiendan e incluso se niega a utilizar los audífonos que proveen la traducción al serbio.
Sin embargo, uno de sus asesores legales dijo que el ex gobernante leerá un comunicado. "No reconoce a la corte pero... él emitirá un comunicado o sus palabras preliminares", dijo el abogado de Belgrado, Dragoslav Ognjanovic, quien se reunió el lunes con Milosevic por el lapso de tres horas.
Se espera que el juicio a Milosevic sea uno de los más complejos en la historia de este organismo y algunos creen que podría durar hasta dos años. El ex presidente afronta un total de 66 cargos y si es encontrado culpable, podría ser encarcelado de por vida.
B. Osama Bin Laden
Nació en 1957 en Djedda, Arabia Saudí, de padre yemení y madre originaria de Siria. Era hijo del humilde estibador que logró convertirse en el mayor contratista de obras de Arabia Saudí. El padre de Osama bin Laden, el jeque Muhammad bin Laden, ingeniero y arquitecto según algunas fuentes, simple campesino según otras, dejó su provincia natal de Hadramut, en el centro de Yemen, a principios de los años veinte. Al parecer, se instaló en Hedjaz, Arabia Saudí, en 1932. Allí hizo una fortuna colosal gracias a sus relaciones con la familia real saudí, que le encargó numerosas obras públicas, y destacó como un hombre de negocios riguroso y honesto. Su madre, según se dice, no era la esposa favorita de Muhammad bin Laden, quien tuvo 54 hijos con 11 esposas. Uno de ellos fue Osama bin Laden. Osama, que fue educado por preceptores privados, tuvo una infancia y juventud dorada, codeándose con los hijos de los príncipes saudíes.
Cuando Muhammad bin Laden murió en un accidente de helicóptero en 1968, todo su inmenso imperio industrial pasó a sus hijos. Osama, con 13 años, heredó 80 millones de dólares. Durante sus estudios en la Universidad de DJedda, bin Laden se vio influenciado por uno de sus profesores, el fundamentalista islámico Sheik Abdullah Azzam, empeñado en la liberación de la causa islámica de la dominación extranjera y alentador de la juventud musulmana para volver a los estrictos postulados de la fe islámica. En 1979, tras finalizar los estudios en la Universidad (consiguió en la Universidad de Djedda un diploma de ingeniero después de cinco años de estudio), pasó a formar parte de la plantilla de ingenieros de la empresa familiar.
A partir de 1979, Osama Bin Laden empieza a dar importancia a la religión, sin duda como reacción al acuerdo de paz entre Egipto e Israel. Ese mismo año la revolución islámica barría el régimen del Sha en Irán y los soviéticos invadían Afganistán. Su trayectoria profesional quedó truncada; Osama abandonó la empresa para integrarse en el movimiento armado que combatía la presencia militar rusa en Afganistán, siguiendo la llamada de la Yihad, la guerra santa.
Su misión consistía en recoger dinero para financiar la resistencia de los movimientos islamistas contra las tropas de ocupación soviéticas. Escribía también violentas diatribas contra los comunistas, sin olvidar también al Occidente "decadente". En 1980 empieza a reclutar guerrilleros pro afganos y establece sus primeros campamentos. Fue entrenado por la CIA y aprendió por la instrucción cómo mover dinero a través de sociedades fantasmas y paraísos fiscales; a preparar explosivos; a utilizar códigos cifrados para comunicarse y a ocultarse. En esa época los Estados Unidos aportaban su ayuda incondicional a todos los grupos afganos debido a su participación en la guerra contra la URSS (entre 1979 y 1989 los norteamericanos entregaron cerca de tres mil millones de dólares a la resistencia afgana, que favoreció a Bin Laden, y cerca de 35.000 combatientes, procedentes de 40 países, fueron formados como guerrilleros en los campos de entrenamiento situados a lo largo de la frontera con Pakistán). En 1988 funda Al Qaeda, La Base, en árabe. La mayoría de sus miembros son veteranos de la guerra de Afganistán. El grupo tiene bases en Argelia, Uzbekistán, Siria, Pakistán, Indonesia, Filipinas, Líbano, Irak, Kosovo, Chechenia, Cisjordania y Gaza.
La ruptura definitiva con sus aliados norteamericanos se produjo en 1990 cuando, en su combate contra Irak, EEUU desplegó tropas en Arabia Saudí, tierra de los lugares sagrados musulmanes de La Meca y Medina. Sabiendo que, después de la guerra del Golfo, la presencia norteamericana iba a durar más tiempo en suelo saudí, Bin Laden multiplicó sus llamamientos para derrocar a la monarquía saudí. Esta decisión le acarreó primero el destierro, en 1991, y, dos años después, la pérdida de la ciudadanía saudí. Se trasladó a Sudán, donde permaneció cinco años, pero, debido a las presiones de EEUU, fue expulsado por el Gobierno sudanés.
En 1996 se instaló con su familia en Afganistán, estableciendo sus primeros contactos con el jefe de los talibanes, el "mulá" Muhammad Omar. Le entregó en matrimonio a una de sus hijas y se hizo construir en el feudo de los talibanes una lujosa y espaciosa mansión donde residió con su numerosa familia (tiene cuatro esposas y 13 hijas), gastando sin mejorar para nada las infraestructuras viarias y sanitarias de la ciudad. Ese mismo año, haciéndose eco de las exigencias de los miembros de los órganos de seguridad nacional, el presidente Clinton autorizó a la CIA a emplear todos los medios para eliminar físicamente al multimillonario saudí y destruir la estructura política y militar creada por éste, pero ninguno de los mercenarios contratados por el espionaje norteamericano (se habla de más de un millar), logró cumplir la arriesgada misión.
Su organización estableció como objetivos prioritarios el ataque a EEUU y sus aliados en Oriente Próximo. Bin Laden fue el presunto responsable de los atentados norteamericanos de Nairobi y Dar es Salam, que provocaron 263 muertos en 1998, y del ataque contra el crucero US-Cole en Adén en octubre de 2000, con 17 muertos. Se calcula que es poseedor de una fortuna de 300 millones de dólares. EEUU le acusa del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001, donde fallecieron miles de personas.

Milosevic

Si tienes info de Slobodan Milosevic puedes enviarla en tu comentario

Billy El Niño

Si tienes información de Billy el Niño la puedes enviar en un comentario.

Jack El Destripador

Estoy en busca de información de Jack El Destripador, de tener alguna, por favor envialo en un comentario.

Hitler y Los condenados en el juicio de Nuremberg

Ya tengo la información de Hitler y Los condenados en el juicio de Nuremberg que aparecerá en mi monografía bajo El terror Nazi.

Dalila y Jezabel

Ya tengo la información de Dalila y Jezabel que va a aparecer en mi monografía.

Información

Estoy recopilando la información mas importante de todos lo seres que aparecen en la lista publicada anteriormente.

Subtitulos

Escogi algunos subtemas para la monografía.
Dividire los seres siniestros en:
I. Introducción……………………………………………………
II. Reinas Bíblicas……………………………………………………
a. Dalila……………………………………………………
b. Jezabel……………………………………………………
III. Piratas ……………………………………………………
a. Los hermanos Barbarroja ………………………………………………
b. Edgard Tech, Barbanegra …………………………………………………
IV. Asesinos en serie ……………………………………………………
a. Jack El Destripador ……………………………………………………
b. La Brinvilliers ……………………………………………………
V. Bandidos ……………………………………………………
a. Billy El Niño ……………………………………………………
b. Al Capone ……………………………………………………
VI. El terror Nazi ……………………………………………………
a. Hitler ……………………………………………………
b. Los condenados en el juicio de Nuremberg VII. El Terror Moderno ……………………………………………………
a. Slobodan Milosevic ……………………………………………………
b. Osama Bin Laden ……………………………………………………
VIII. Conclusión ……………………………………………………
IX. Bibliografia…